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miércoles, 12 de febrero de 2014

Asnos estúpidos (Isaac Asimov)

Naron, de la longeva raza rigeliana, era el cuarto de su estirpe que llevaba los anales galácticos. Tenía en su poder el gran libro que contenía la lista de las numerosas razas de todas las galaxias que habían adquirido el don de la inteligencia, y el libro, mucho menor, en el que figuraban las que habían llegado a la madurez y poseían méritos para formar parte de la Federación Galáctica. En el primer libro habían tachado algunos nombres anotados con anterioridad: los de las razas que, por el motivo que fuere, habían fracasado. La mala fortuna, las deficiencias bioquímicas o biofísicas, la falta de adaptación social se cobraban su tributo. Sin embargo, en el libro pequeño nunca se había tenido que tachar ninguno de los nombres anotados.

En aquel momento, Naron, enormemente corpulento e increíblemente anciano, levantó la vista al notar que se acercaba un mensajero.

-Naron -saludó el mensajero-. ¡Gran Señor!

-Bueno, bueno, ¿qué hay? Menos ceremonias.

-Otro grupo de organismos ha llegado a la madurez.

-Estupendo, estupendo. Hoy en día ascienden muy aprisa. Apenas pasa año sin que llegue un grupo nuevo. ¿Quiénes son?

El mensajero dio el número clave de la galaxia y las coordenadas del mundo en cuestión.

-Ah, sí -dijo Naron- lo conozco.

Y con buena letra cursiva anotó el dato en el primer libro, trasladando luego el nombre del planeta al segundo. Utilizaba, como de costumbre, el nombre bajo el cual era conocido el planeta por la fracción más numerosa de sus propios habitantes.

Escribió, pues: La Tierra.

-Estas criaturas nuevas -dijo luego- han establecido un récord. Ningún otro grupo ha pasado tan rápidamente de la inteligencia a la madurez. No será una equivocación, espero.

-De ningún modo, señor -respondió el mensajero.

-Han llegado al conocimiento de la energía termonuclear, ¿no es cierto?

-Sí, señor.

-Bien, ese es el requisito -Naron soltó una risita-. Sus naves sondearán pronto el espacio y se pondrán en contacto con la Federación.

-En realidad, señor -dijo el mensajero con renuencia-, los observadores nos comunican que todavía no han penetrado en el espacio.

Naron se quedó atónito.

-¿Ni poco ni mucho? ¿No tienen siquiera una estación espacial?

-Todavía no, señor.

-Pero si poseen la energía termonuclear, ¿dónde realizan las pruebas y las explosiones?

-En su propio planeta, señor.

Naron se irguió en sus seis metros de estatura y tronó:

-¿En su propio planeta?

-Si, señor.

Con gesto pausado, Naron sacó la pluma y tachó con una raya la última anotación en el libro pequeño. Era un hecho sin precedentes; pero es que Naron era muy sabio y capaz de ver lo inevitable, como nadie, en la galaxia.

-¡Asnos estúpidos! -murmuró.


Resumen

Este breve cuento de Isaac Asimov es una amarga crítica al mal uso de la ciencia y de la tecnología por parte de la raza humana, ya que empleamos la técnica, en ocasiones, con fines destructivos y no constructivos, de manera poco inteligente, y somos nosotros mismos y nuestro planeta los que pagamos las consecuencias.

El relato nos refiere una conversación entre Naron, el "bibliotecario de la galaxia" y uno de sus emisarios, que le trae la noticia de que los habitantes del planeta Tierra ya dominan la energía termonuclear, avance que los convierte en un grupo maduro.

Sin embargo, los humanos, en lugar de utilizar esa tecnología para penetrar en el espacio y contactar con otras culturas, se dedican a realizar probaturas, explosiones, en su propio mundo, dañando su hábitat, lo que pone en cuestión no sólo su madurez, sino también su sentido común.

Fuentes
Foto: http://es.wikipedia.org
Texto: www.ciudadseva.com
Resumen: http://lecturaenbergondo.blogspot.com.ar

martes, 30 de noviembre de 2010

Una familia, que va a dar que hablar

La película Mi Familia es una comedia dramática protagonizada por Annete Benning, Julianne Moore, Mark Ruffalo, Mia Wasikowska y Josh Hutcherson, bajo la dirección de Lisa Cholodenko.
Lisa Cholodenko empezó su carrera en la industria del cine en Nueva York, en la década de 1990. Obtuvo cargos de asistente de editor en las películas: Los chicos del barrio (Ice Cube, Cuba Gooding Jr, Angela Basett) (1991) y la Gente Utiliza (Shirley Maclaine, Kathy Bates, Jessica Tandy) (1992). Después se matriculó en la Universidad de Columbia (Escuela de artes), donde obtuvo una ayuda macrofinanciera en escritura de guiones y dirección. Luego de escribir y dirigir varios cortometrajes tales como Cena, hizo su debut en el cine con High Art (Radha Mitchell, Gabriel Mann, Ally Shedy) (1998) ganando uno de los premios del Festival de Sundance. Cholodenko también ha trabajado en televisión, con su adaptación de la novela Cavedweller (libro que trata sobre la violencia doméstica, la amistad entre las mujeres y la pobreza de la pequeña ciudad del sur, Georgia). Además dirigió episodios de Homicidio: Vida en la calle, Six Feet Under (cuenta la vida de una pareja de homosexuales) y The L Word (retrata la vida de un grupo de lesbianas, bisexuales y transexuales, en Los Ángeles). En su última película, Los chicos están bien (en Latinoamérica, Mi Familia), da su punto de vista sobre la relación de una pareja de lesbianas, ya que ella confesó serlo.
El film se centra en una relación lésbica entre Nic (Annete Benning) y Jules (Julianne Moore). La pareja protagonista tiene dos hijos: Joni (Mia Wasikowska) y Laser (Josh Hutcherson), quienes nacieron por inseminación artificial. Joni está a punto de graduarse de secundaria y pasa por todos los problemas propios de la adolescencia, el alcoholismo y las ganas de ser popular. Pero hay una sola cosa que los hijos quieren saber y es conocer al hombre que donó su esperma (Mark Ruffalo). Ellos por azares del destino, lo encuentran y lo integran como parte de su vida. El problema es que sus madres no están de acuerdo con eso, provocando algunas situaciones confusas.
Es muy bueno ver una película con un relato poco habitual de ver en la pantalla grande, como el reencuentro de una pareja de lesbianas con el donante de esperma de sus hijos y mostrar cómo esto afecta para bien y mal a todos los involucrados.
Las actuaciones son sumamente creíbles, sin caer en el exceso de los clichés. Se ve el gran duelo actoral de las actrices protagonistas. Realmente, se observa a dos mujeres que se aman y no a las actrices que las interpretan. Mark Ruffalo, no se queda atrás, brindando un trabajo sólido.
El guión mantiene el interés del espectador, tratando con respeto y altura, la complejidad de sentimientos y conflictos que surgen cuando aparece el donante a cambiar las vidas de todos los integrantes de esta familia.
Lo que sí, el final será complaciente para muchas personas.
El film nos deja una pequeña enseñanza: Uno no valora lo que tiene, hasta que lo pierde.


miércoles, 14 de julio de 2010

Una obra inteligente

En el teatro Paseo La Plaza, sala Pablo Neruda, se presenta, desde el 23 de Enero, el unipersonal "La noche antes de los bosques" del autor francés Bernard Marie Koltés, interpretado por el multifacético actor Mike Amigorena, bajo la dirección de Alejandra Ciurlanti.
Alejandra Ciurlanti es psicoanalista, pero dejó el divan para dedicarse al teatro. Entre sus últimos trabajos se encuentran Casa de muñecas de Henrik Ibsen (teatro San Martín) y Los padres terribles de Jean Cocteau (teatro El Cubo). En la televisión dirigió varias miniseries como Los machos, Zona de riesgo, El tiempo no para, junto a Alberto Ure, a quién ella considera su maestro y trabajó en varios noticieros como Coach actoral de periodistas y locutores.
Bernard Marie Koltés (1948-1989) fue un dramaturgo, escritor y director teatral francés. En la escuela del Centro Dramático del este de Estrasburgo, inauguró la compañía "El teatro del muelle" para la cual escribe Las amarguras (1970), La marcha, El juicio ebrio (1971) y Narraciones muertas (1973), que él dirige. En 1976, escribe La noche justo antes de los bosques, además de Combate de negros y perros, En la soledad de los campos de algodón (1987) y De vuelta al desierto (1988). Murió de sida en 1989, a los 41 años. Desde allí en adelante es reconocido por ser uno de los representantes del Teatro Clásico Francés Contemporáneo.
El monólogo contiene un balance entre dos desconocidos enfermos de soledad que, sin rumbo, intercambian ideas y experiencias. El autor trata de mostrarlo al monólogo con un lenguaje ácido y una crítica profunda al estado del hombre en la sociedad (status quo). Abarca temas como la sexualidad, la soledad, la muerte y el Edipo.
La puesta en escena de la obra es simbólica porque se conforma de un gigante tejido de forma circular, ubicada en el centro del mismo escenario, que contiene diversos significados: de una burbuja hasta una jaula, en donde el hombre nunca puede escapar.
Llega a una línea entre lo real y lo imaginario, entre la locura y la cordura. Por momentos, el público había comenzado a entender al personaje y a desenvolver la trama, pero un nuevo rumbo en la obra hace que el espectador tenga que volver, otra vez, a buscar su significado.
El vestuario de Amigorena es sencillo, un pantalón de Jean, una remera azul y zapatillas, atuendo típico de un hombre solo que vaga por las calles.
En distintos tramos de la obra la luz blanca lo persigue cada vez que realiza una autocrítica.
Lo que llama mucho la atención es el momento de la obra en el que el protagonista le canta a su madre, entonces, las letras bailan al compás de la música y la voz. Además de las luces que representan la lluvia y a los árboles y el ruido de ambiente que nos invita a incluirnos en la obra.
Al terminar el espectáculo, muchas de las personas siguen sin entender que quiso comunicar el personaje. Lo que hay que decir es que la trama es muy complicada porque habla de la vida misma, ya que esta es muy difícil de entenderla.