Este spot deja una reflexión: Si hay esfuerzo para lograr una determinada meta, siempre se obtiene un premio
miércoles, 13 de abril de 2011
lunes, 11 de abril de 2011
Comercial Adidas (+10)
En este spot participan: Djibril Cissé (Francia/Panathinaikos-Grecia), Kaká (Brasil/Real Madrid- España), Zinedine Zidane (Francia/Retirado/Cargo: consejero del presidente del Real Madrid, Florentino Perez), David Beckham (Inglaterra/LA Galaxy- EEUU), Jermain Defoe (Inglaterra/Tottenham-Inglaterra), Oliver Kahn (Alemania/Retirado), Franz Beckenbauer (Alemania/Retirado), Steven Gerard (Inglaterra/Liverpool-Inglaterra), Bastian Schweinsteiger (Alemania/Bayern Múnich-Alemania), Lukas Podolski (Alemania/FC Koln-Alemania), Kevin Kuranyi (Alemania/Dinamo Moscú-Rusia), Raúl (España/Schalke 04-Alemania), Michel Platini (Francia/Retirado/Presidente de la UEFA), Frank Lampard (Inglaterra/Chelsea-Inglaterra), Arjen Robben (Holanda/Bayern Múnich-Alemania), Michael Ballack (Alemania/Bayer Leverkusen-Alemania), Juan Román Riquelme (Argentina/Boca Juniors-Argentina), Damien Duff (Irlanda/Fulham-Inglaterra), Patrick Vieira (Francia/Manchester City-Inglaterra) y Hidetoshi Nakata (Japón/Retirado).
sábado, 9 de abril de 2011
Cuando me amé de verdad (Charles Chaplin)
Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Y, entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre... Autoestima.Cuando me amé de verdad, pude percibir que mí angustia y mí sufrimiento emocional, no son sino señales de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es... Autenticidad.
Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mí crecimiento. Hoy sé que eso se llama... Madurez.
Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una situación o a una persona, solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está preparada. Hoy sé que el nombre de eso es... Respeto.
Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio, mí razón llamó egoísmo a esa actitud. Hoy sé que se llama... Amor hacia uno mismo.
Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme por no tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mí propio ritmo. Hoy sé, que eso es... Simplicidad.
Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, erré muchas menos veces. Así descubrí la... Humildad.
Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama... Plenitud.
Cuando me amé de verdad, comprendí que mí mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mí corazón, es una valiosa aliada. Y esto es... Saber vivir!
No debemos tener miedo de cuestionarnos... hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas (Charles Chaplin)
sábado, 26 de marzo de 2011
jueves, 17 de marzo de 2011
La vida, resumida en 45 segundos (Last Day Dream)
Este corto sirve para reflexionar y tomar la decisión de arriesgarse a realizar cosas nuevas, tratando de evitar los malos caminos.
jueves, 24 de febrero de 2011
Comercial Bol.com
Bol.com es una tienda virtual holandesa donde se puede comprar libros, videojuegos, series en DVD, etc.
miércoles, 23 de febrero de 2011
Aprendiendo a amar

¿Tú sabes amar? Yo estoy aprendiendo...
Estoy aprendiendo a aceptar las personas, aún cuando ellas me decepcionan. Cuando huyen del ideal que tengo para ellas. Cuando me hieren con palabras o acciones impensadas.
Es difícil aceptar las personas como son, no como yo deseo que ellas sean.
Es difícil, muy difícil, pero estoy aprendiendo...
Estoy aprendiendo a amar, estoy aprendiendo a escuchar, escuchar con los ojos y oídos, escuchar con el alma.
Escuchar lo que dice el corazón, lo que dicen los hombros caídos, los ojos, las manos inquietas.
Escuchar el mensaje que se esconde por entre las palabras superficiales.
Descubrir la angustia disfrazada, la inseguridad enmascarada, la soledad encubierta.
Penetrar la sonrisa fingida, la alegría simulada, la vanagloria exagerada. Descubrir el dolor de cada corazón.
Poco a poco, estoy aprendiendo a amar. Estoy aprendiendo a perdonar.
Porque el amor perdona, lanza afuera las tristezas, y cura las cicatrices que la incomprensión y la insensibilidad grabaron en el corazón herido.
El amor no alimenta heridas con pensamientos dolorosos, no cultiva ofensas con lástimas y autocompasión.
El amor perdona, olvida, extingue todos los trazos de dolor en el corazón.
Paso a paso estoy aprendiendo a perdonar, a amar, estoy aprendiendo a descubrir el valor que se encuentra dentro de cada vida, de todas las vidas.
Valor enterrado por el rechazo, por falta de comprensión, cariño y aceptación, por las experiencias duras vividas a lo largo de los años.
Estoy aprendiendo a ver, en las personas su alma, y las posibilidades que Dios les dio.
Estoy aprendiendo, pero ¡cómo es de lento el aprendizaje!
¡Cómo es difícil amar incondicionalmente!
Todavía tropezando, cometiendo errores, estoy aprendiendo...
Estoy aprendiendo a aceptar las personas, aún cuando ellas me decepcionan. Cuando huyen del ideal que tengo para ellas. Cuando me hieren con palabras o acciones impensadas.
Es difícil aceptar las personas como son, no como yo deseo que ellas sean.
Es difícil, muy difícil, pero estoy aprendiendo...
Estoy aprendiendo a amar, estoy aprendiendo a escuchar, escuchar con los ojos y oídos, escuchar con el alma.
Escuchar lo que dice el corazón, lo que dicen los hombros caídos, los ojos, las manos inquietas.
Escuchar el mensaje que se esconde por entre las palabras superficiales.
Descubrir la angustia disfrazada, la inseguridad enmascarada, la soledad encubierta.
Penetrar la sonrisa fingida, la alegría simulada, la vanagloria exagerada. Descubrir el dolor de cada corazón.
Poco a poco, estoy aprendiendo a amar. Estoy aprendiendo a perdonar.
Porque el amor perdona, lanza afuera las tristezas, y cura las cicatrices que la incomprensión y la insensibilidad grabaron en el corazón herido.
El amor no alimenta heridas con pensamientos dolorosos, no cultiva ofensas con lástimas y autocompasión.
El amor perdona, olvida, extingue todos los trazos de dolor en el corazón.
Paso a paso estoy aprendiendo a perdonar, a amar, estoy aprendiendo a descubrir el valor que se encuentra dentro de cada vida, de todas las vidas.
Valor enterrado por el rechazo, por falta de comprensión, cariño y aceptación, por las experiencias duras vividas a lo largo de los años.
Estoy aprendiendo a ver, en las personas su alma, y las posibilidades que Dios les dio.
Estoy aprendiendo, pero ¡cómo es de lento el aprendizaje!
¡Cómo es difícil amar incondicionalmente!
Todavía tropezando, cometiendo errores, estoy aprendiendo...
martes, 22 de febrero de 2011
No te rindas (Mario Benedetti)
No te rindas, aún estás a tiempode alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos
liberar el lastre, retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.
Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.
Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estás solo,
porque yo te quiero.
Fuente: www.textosypretextos.com.ar
martes, 15 de febrero de 2011
¿Quien muere? (Pablo Neruda)
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca.
No arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente
quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente
quien evita una pasión,
quien prefiere el negro sobre blanco
y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones,
justamente las que rescatan el brillo de los ojos,
sonrisas de los bostezos,
corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente
quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño,
quien no se permite por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente
quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en si mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente,
quien pasa los días quejándose de su mala suerte
o de la lluvia incesante.
Muere lentamente,
quien abandona un proyecto antes de iniciarlo,
no preguntando de un asunto que desconoce o
no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas,
recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor
que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos
una espléndida felicidad.
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca.
No arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente
quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente
quien evita una pasión,
quien prefiere el negro sobre blanco
y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones,
justamente las que rescatan el brillo de los ojos,
sonrisas de los bostezos,
corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente
quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño,
quien no se permite por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente
quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en si mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente,
quien pasa los días quejándose de su mala suerte
o de la lluvia incesante.
Muere lentamente,
quien abandona un proyecto antes de iniciarlo,
no preguntando de un asunto que desconoce o
no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas,
recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor
que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos
una espléndida felicidad.
Fuente: www.unarmacargadadefuturo.blogspot.com
miércoles, 9 de febrero de 2011
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