viernes, 8 de enero de 2010

Dedicado a los Reyes Magos


¡Si vos no te portás bien, le digo a los Reyes Magos que te dejen sin regalo y te quedás sin el tren!... Es que mi vieja, también un poco se aprovechaba... ¡porque esa noche llegaban los tres reyes de Belén!

La carta la había mandado sin faltas de ortografía así los reyes veían que yo era un chico aplicado.
Hice todos los mandados, me lavé hasta las orejas, porque ese día mi vieja me tenía acorralado.

La luna hacia brillar el lustre de mis zapatos... y si ellos eran chicatos ¿Quién les podía avisar?. Por eso al irme a acostar puse la almohada a los pies y me acosté del reves para poder vigilar.

¡Cuando más lo precisaba me vengo a quedar dormido! Me desperté a los maullidos del gato de la encargada... Ya entraba la madrugada de un radiante 6 de Enero y un trensito, el más diquero, del umbral me saludaba...

Lo habían dejado de frente ya listo para marchar... con él me iba a despertar a mi madre alegremente. ¡Que alegria que uno siente! (explicarlo yo no puedo) ¡Unas ganas de ser bueno, de ser bueno hasta muerto!

Al que dejaron sin nada fue al hijo de la de al lado... ¡Cómo se habrían olvidado! siempre "Muy Bueno" sacaba... Con nosotros no jugaba porque enseguida tosía y los reyes no sabían que el padre no trabajaba...

Yo comprendí su dolor cuando me vío con el tren: se acerco a mirarlo bien y después lo acarició... A mí me daba calor de que me viera jugar, en casa lo invite a entrar y el también se divirtió.

¡Cuanto reyes han pasado por la puerta de mi vida y a mi alma dolorida cuantas veces la he dejado como un zapato gastado, esperando a su Melchor que le dejara el amor para un mundo envenenado!

Esta noche por los cielos llegaran los Reyes Magos; vendrán trayendo regalos a los chicos que son buenos, pero hay otros pibes buenos en otro lado de la tierra que por culpa de la guerra ¡No han de pasar los camellos!

Señor: Yo aprendí a rezar arrodillao con mi vieja; si nunca te fui con quejas hoy me tenés que escuchar: ¿Porqué tienen que pagar esos pibes inocentes, de que en el mundo haya gente que sólo piensa en matar?

Ellos ¿Qué saben de guerras? ¡Ellos quieren Reyes Magos y ellos en vez de regalos tienen un miedo que aterra! Si vos pararas la guerra, pasarían los camellos ¡Yo te lo pido por ellos; por los pibes de mi tierra!

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